Jueves, 25 Mayo 2017 05:05

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

Valora esta película
(0 votos)


Las sagas provocan tanto el placer de volver a sumergirnos en un mundo querido y conocido como una incómoda sensación de déjà vu. Si de por sí en cine la sorpresa, por estos tiempos, es un bien escaso, cuando hablamos de la quinta película de una franquicia -horrenda pero inevitable palabra para describir a esta clase de productos-, disipar el olor a receta conocida es casi imposible. Dicho esto, hay que agregar que, si bien La venganza de Salazar no tiene mucho de novedoso, es una garantía de entretenimiento, merced a un guión aceptable, un Jack Sparrow (Johnny Depp) con la gracia intacta y a una gran contrafigura, el espectral capitán Salazar, encarnado por ese especialista en villanos llamado Javier Bardem.

La clave -no sólo de esta película, sino de toda la saga- es el desparpajo, la falta de solemnidad. Hace catorce años, Piratas del Caribe recuperó la pasión por un subgénero –las historias de piratas- que había caído en desgracia, con una fórmula que contenía equilibrados porcentajes de aventura y comedia. Depp, que en varios de sus últimos trabajos se transformó en una irritante caricatura de sí mismo, fue el hombre ideal para sacar adelante a este pirata borrachín, mujeriego y, casi por accidente, también heroico. Y sigue siéndolo.

Hay una buena mezcla entre los personajes conocidos y los nuevos. Está el Capitán Héctor Barbossa (Geoffrey Rush), con su ambivalencia entre estar del lado de los buenos o el de los malos; dos de los fieles laderos de piratas catrascas de Sparrow; y también reaparece, fugazmente, Will Turner (Orlando Bloom). Hay una nueva pareja de jóvenes en apuros, pero la mejor incorporación, quedó dicho, es el temible Salazar, a cargo de un Bardem que le da un toque humorístico sin dejar, aliado a los efectos especiales, de dar miedo .

El argumento se ramifica en varias direcciones, algunas más forzadas que otras, pero dentro de todo bastante bien sostenidas (lógicamente, todos los caminos conducen a Sparrow), con unos cuantos chistes que valen la pena (el bolo de Paul McCartney no se cuenta entre ellos). Se notan los más de 350 milllones de dólares del presupuesto para hacer lucir visualmente el conjunto, aunque hay algunos tramos, sobre todo de las escenas finales, que no están a la altura del resto. Pero esta es la más corta de todas las entregas, y se agradece: las dos horas pasan volando. Misión cumplida.

Visto 122 veces

Aviso Cineart niños miércoles

cumpleaños.jpg

publicidad-de-sala