Noticias

Noticias (71)

Jueves, 10 Agosto 2017 15:14

"Z La ciudad perdida" La jungla del contexto

Escrito por

El mayor Percy Fawcett (Charlie Hunnam) y su guía y compañero Henry Costin (Robert Pattinson) cruzan la selva de Bolivia y se internan por Brasil, con el fin de cumplir una misión cartográfica de la Real Sociedad Geográfica de Londres: establecer una línea fronteriza entre ambos países.

En ese tránsito caluroso, plagado de mosquitos, entre aborígenes y bajo un manto verde, Costin le comenta al explorador que son "demasiado ingleses para esta jungla".

La razón de trepar hasta el Amazonas y sus afluentes, es sin duda para la gloria del imperio inglés, pero lo de Fawcett es también algo personal, porque la sociedad inglesa lo cercó con su clasismo y le ha negado cualquier ascenso, por culpa de un padre al que nunca conoció, pero que manchó la honra familiar con su afición al alcohol y al juego.

La oferta de la Real Sociedad Geográfica es arriesgar la vida durante años, para limpiar el nombre de su apellido.

El primer viaje de 1906 está teñido por este desafío y así romper las barreras visibles e invisibles de la sociedad victoriana.

Esta es una película extensa que cumple con cada uno de sus capítulos y, en algún punto, no solo mira la jungla, sino también al cine y lo que hizo Werner Herzog en su tiempo, con la locura de un conquistador remoto, Lope de Aguirre, o la megalomanía de un industrial del caucho y la ópera en medio de la selva de "Fitzcarraldo" (1982).

"Z La ciudad perdida" desarrolla cronológicamente los siete viajes de Fawcett, con el intervalo de la Primera Guerra Mundial, y además la película describe el contexto de la época.

 

A veces por medio de Nina Fawcett (Sienna Miller), una mujer independiente y a veces desesperada, por los desprecios y prejuicios.

Con la torpeza de un millonario explorador como James Murray (Angus Macfadyen), que deja ver las envidias e inventos que se tejían en esos viajes.

O con la Real Sociedad Geográfica que realidad es una trenza de intereses, conveniencia e ignorancia.

Esta es un película precisa, correcta y ordenada, pero nunca aparece lo que tuvo James Gray en sus mejores obras: "Los dueños de la noche" (2007) y "Los amantes" (2008). Películas de otro género, es cierto, pero un cine de sentimientos y frustraciones profundas, con la pareja, con la familia o con la propia vida. Esa intensidad emotiva y esos personajes tan complejos, ahora no están en la primera línea.

Ahora lo primero son las fechas, guías y rutas. Algunas escaramuzas con cerbatanas, flechas y caníbales semidesnudos. Y algo de la soberbia e ignorancia del imperio inglés.

Es una película de protocolos y buenas maneras, donde hay más explicaciones que desconcierto.

Hay más contexto histórico que personajes.

Hay más cartografía que selva sin límites.

La tercera película es todo un espectáculo de acción, combates y avances de tecnología, en un tono más grave.
Como si se estuviera rodando con un ojo avizorando, observando lo que sucede a nuestro alrededor, El planeta de los simios: La guerra abreva en injusticias, actos solidarios y la lucha contra la inmigración, o los “diferentes”, sea por pensamiento o raza.

Tras sofocar como pudo una rebelión interna en Confrontación (2014, la segunda de la saga), ahora Caesar debe enfrentarse a un coronel al mando de una organización militar que desea aniquilar a los simios.

El coronel (un Woody Harrelson extrañamente más contenido que de costumbre, a tono con la gravedad que Matt Reeves –se hará cargo de The Batman- le confiere al relato) explota a los simios que tiene en prisión como si fuera un campo de exterminio, y que construyen un muro para evitar la llegada (o el ataque) de otros simios o humanos que no están de acuerdo con su criterio y pensamiento.

¿Les suena?
“Déjennos el bosque y la matanza terminará”. Cada uno puede hacer las lecturas de la realidad histórica que quiera, desde la Segunda Guerra Mundial hasta la Palestina actual, pero La guerra es, precisamente una muy buena película de guerra.

Una en la que hasta las transiciones de las escenas de combate son perfectas. Habrá algo de venganza en las motivaciones de Caesar que no vamos a adelantar, pero que lo llevan a plantearse si no estaría reiterando viejos o no tan lejanos ejemplos de su propia especie. “Suenas como Koba”, le dicen, en relación a Confrontación.

A Caesar lo queremos ¿porque compartimos lo que piensa, sus angustias, su dolor? ¿Porque lo vimos crecer desde chiquito?

Si bien todo se centra en esta disputa entre el Coronel y Caesar, hay varios personajes (una niña muda, los simios que acompañan al líder en su viaje para la liberación) que tienen entidad propia. Así como el filme también trata sobre la búsqueda de la identidad.

Pero a no asustarse que el que quiera ver una de guerra, la encuentra, y quien desee profundizar en la trama, también.

Esta tercera parte de la saga, un reboot de la que comenzó en 1968 y terminó a mediados de los años ’70, llega a una conclusión, pero hay suficiente material como para enlazarla con El planeta de los simios original, la de Franklin J. Shaffner, con Charlton Heston como el astronauta que tras un accidente aterrizaba en ese planeta gobernado por primates. Esta trilogía que nació con (R)Evolución (2011) es una precuela del filme de 1968.

Olvídense, por favor, del fiasco que fue El planeta... que dirigió Tim Buron (tal vez el único paso en falso en su carrera). Y recuerden a Andy Serkis, que con esto de la motion capture (lo filman y luego lo que vemos en pantalla es la reconstrucción ya digital de sus movimientos interpretativos) se está convirtiendo en el actor que mejor se adaptó e internalizó cómo trabajar con estos adelantos tecnológicos.

Porque si vemos a los simios y ya nos parecen personas, no es sólo un logro de la producción técnica. Esta película es, o parece, mucho más real que lo que muchos imaginan.

El militar ha alabado la labor de Nolan al retratar de forma excelente los sucesos de la batalla.

Tras ganarse a la crítica y recaudar 50 millones de dólares en su debut mundial, liderando la taquilla española con 1,6 millones de euros en el fin de semana de su estreno, prácticamente todo el mundo se ha rendido a la última película de Christopher Nolan, Dunkerque. Pero las alabanzas toman una dimensión especial cuando llegan por boca de alguien que vivió en primera persona aquel milagroso rescate que tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial.

Ken Sturdy, un veterano de la Segunda Guerra Mundial de origen canadiense Sturdy participó en los rescates de las tropas aliadas durante la Batalla de Dunkerque. Con 20 años de edad sirvió como guardavías en la Marina Real de Gran Bretaña y, como tantos otros jóvenes de su generación, fue llamado a filas para socorrer a los más de 300.000 soldados aliados a los que el ejército alemán sitió en la ciudad costera de Dunkerque.

«Nunca pensé que volvería a verlo, fue como volver a estar allí», reconoció Sturdy en declaraciones a Global News tras acudir a visionar la película a un cine de Calgary, Canadá. Dunkerque es la película de menor duración de las que ha dirigido Nolan tras Following, su ópera prima, y en la misma no existen muchos diálogos entre los protagonistas. Pero para Sturdy, de 97 años, la película «no necesita de muchos diálogos porque cuenta la historia de forma visual y lo hace muy real».

Dunkerque narra un episodio de la Segunda Guerra Mundial desconocido para gran parte del público fuera de Gran Bretaña, motivo por el que Warner dudó sobre financiar el proyecto, y ya no existen muchos testigos de aquellos acontecimientos. Por ello, las palabras de Sturdy tal vez sean la mejor crítica de entre todas con las que ha contado hasta ahora el filme de Nolan.

Según Sturdy, él «estaba en uno de esos botes que sacaban a los soldados del agua», ayudándolos a alcanzar los barcos que aguardaban lejos del caos de la playa. De entre todos, más de 68.000 militares aliados fueron capturados o asesinados por las tropas nazis, entre ellos amigos del canadiense Sturdy, que incluso llega a verlos reflejados en los protagonistas de la película.

«Después de estos acontecimientos fui en los convoyes del Atlántico Norte», pero para entonces «había perdido a tantos de mis amigos... Uno de ellos no fue asesinado en la playa. Lo condujeron hasta Polonia. Pasó cinco años en un campo alemán de prisioneros», explica un Sturdy que recibió muestras de cariño y respeto del resto de espectadores que acudieron aquella tarde también al cine.

Dunkerque está protagonizada por Fionn Whitehead, Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, Barry Keoghan y Harry Styles, entre otros. El capítulo de la historia en el que se basa la película parece tan increíble que pasó a los libros con el nombre del milagro de Dunkerque. Un milagro del que hoy todavía quedan testigos con vida.

Jueves, 13 Julio 2017 13:07

Estrena "7 deseos"

Escrito por

Luego del éxito obtenido con las cintas “Annabelle” y “El conjuro”, el director John R. Leonetti nuevamente estará presente en las salas cinematográficas con el estreno de la película de terror “7 deseos”, cuyo estreno se llevará a cabo el 14 de julio.

En 2006 Leonetti unió fuerzas con el director James Wan para filmar cinco películas de terror, que incluyen “Insidious” y “El conjuro”, tiempo después dirigió “Annabelle”, la precuela de “El Conjuro”.


Luego del éxito obtenido con las cintas “Annabelle” y “El conjuro”, el director John R. Leonetti nuevamente estará presente en las salas cinematográficas con el estreno de la película de terror “7 deseos”, cuyo estreno se llevará a cabo el 14 de julio.

En 2006 Leonetti unió fuerzas con el director James Wan para filmar cinco películas de terror, que incluyen “Insidious” y “El conjuro”, tiempo después dirigió “Annabelle”, la precuela de “El Conjuro”.


La película recaudó más de 37 millones de dólares el fin de semana que se estrenó y más de 256 millones de dólares a nivel mundial, por lo que fue una de las cintas de terror más taquilleras de la historia.

“7 Deseos” cuenta la historia de “Clare Shannon” (Joey King), una adolescente de 17 años a la que su padre le regala una misteriosa caja de música; ella se sorprende al descubrir que todos sus deseos comienzan a volverse realidad.

Su felicidad se transforma gradualmente en terror cuando se da cuenta que cada deseo que pide tiene un precio terrible y sangriento.

El protagonista de la cinta es Joey King, quien recientemente compartió créditos con los actores Morgan Freeman y Michael Caine en la producción “Un golpe con estilo”.

También dentro del elenco se encuentran Ryan Phillippe, Ki Hong Lee, Mitchell Slaggert, Shannon Purser, Sydney Park, Alice Lee, Kevin Hanchard y Sherilyn Fenn.


Bien vista, la saga de Mi villano favorito trataría sobre cómo los valores familiares cambian la vida de un ser sino deplorable, al menos no muy apegado a los que todo bien pensante consideraría valiosos.

En la primera película Gru, un villano que anhelaba robar la luna, conocía a tres hermanitas huérfanas que le hacían ver la vida desde otra perspectiva. En la segunda, ya con menos originalidad, Gru se enamoraba de Lucy Wilde, otra agente como él, que se había convertido y trabajaba en la Liga de Anti Villanos, de la que se enamoraba.
Como no hay dos sin tres, ahora el personaje que se suma a su familia es... un hermano mellizo del que su mamá (que aparecía en la película original de 2010) no le había contado nada.

La excusa argumental es simple: Dru (en el original Steve Carell le pone la vos a ambos personajes) es casi la contracara de Gru: al menos, tiene pelo. Pero es un villano, aunque playboy multimillonario, y le plantea al protagonista hacer un último acto villano.

Hay otro villano, Balthazar Bratt, que aparece en el prólogo de la película (como si se tratara de una de James Bond, de Indiana Jones, o de tantas otras sagas que fueron imitando el estilo y esquema de arrancar cada producción), que es más resentido que otra cosa, pero que pondrá a prueba las agallas de Gru, la hermandad y la ética de todos. Más aún cuando a Gru lo echan de la Agencia por dejarlo escapar.

Aquí, también con un ojo en Guardianes de la galaxia, y la onda ochentosa que cubre buena parte de la cultura pop y retro, hay en la banda de sonido guiños a figuras como Madonna y Van Halen.

Por supuesto que a Gru lo acompañan los Minions, extraños seres amarillos que han tenido su propia película como spin-off -y que aún es la película más vista desde 1997 a la fecha en la Argentina, con casi 5.000.000 de entradas-, y que igual que las niñitas... no crecen. No cambian. Sí, como Los Simpsons.

Tal vez sean la razón secreta por la cual la saga es tan exitosa, aunque aquí no tengan nada que hacer porque su jefe se quedó sin trabajo… Son el comic relief, así como la ardilla Scrat en la saga de La Era de hielo.

Y para la cuarta tal vez apelen a lo mismo que Shrek, y Gru tenga descendencia. Lo que es seguro es que los Minions estarán revoloteando por allí.

Fuente: Clarín

Un día de San Valentín cualquiera para un grupo de chicas cualquiera involucra ir a la escuela, bromear entre ellas, aburrirse, coquetear con otros estudiantes y prepararse para una gran fiesta. Hasta allí tenemos una película juvenil cualquiera también. Pero el argumento de “Si no despierto”, cinta que comienza a enrarecerse cuando Sam, la protagonista de 17 años, sale de la fiesta, sufre un accidente de tránsito y muere. Tras ello, despierta al día siguiente muy alterada, como si hubiese tenido una pesadilla, pero se da cuenta de que la fecha es la misma y de que todos los hechos comienzan a repetirse.

Esta historia –cuyo primer referente obvio es la recordada “Groundhog Day” (“Día de la marmota”, 1993) – es la que Sam repetirá durante siete días, en todos los cuales tendrá que experimentar el accidente fatal. Y evidentemente intentará por todos los medios alterar el curso de la realidad para romper el hechizo de ese inexplicable ‘déjà vu’.

La película dirigida por Ry Russo-Young ahonda en una suerte de mística paranormal que parece congeniar muy bien con el público juvenil al que apunta. De hecho, el fenómeno tiene sus orígenes en la novela juvenil “Before I Fall” (2010), un ‘best seller’ que ha recibido elogios de, por ejemplo, Jay Asher, el creador de “Thirteen Reasons Why” (el libro, no la serie que hoy por hoy está en boca de todos). Un dato que ayuda a entender esas conexiones medio espirituales del mundo adolescente.

Jueves, 15 Junio 2017 05:27

Cars 3, ¿y los humanos?

Escrito por

Pixar tiene varias películas que rankean entre las mejores del cine infantil. Para los hijos (y los padres) amantes de los autos, Cars es una de esas películas que, además de divertirnos, nos emparentan con la pasión que significan los motores, las ruedas y las pistas. Sin embargo, cuando uno se sumerge en el maravilloso mundo de la internet, no son pocos los que alzan un interrogante bastante lógico... ¿Qué sucedió con los humanos en el mundo de Cars?


Una de las teorías, conocida como la "Teoría Universal" (que dice que todas las películas de Pixar están unidas) postula que en realidad, Cars es un futuro lejano en el que la humanidad dejó la tierra (como se describe en la película Wall-E) y las máquinas tomaron el control (¿Alguien dijo Skynet?). Eso explicaría por qué siguen habiendo países y resabios culturales humanos, como las Ferrari, las carreras tipo NASCAR y los hoteles.
Otra teoría, citada por nuestro colega Jason Torschinski de Jalopnik, es un poco más perturbadora, donde en realidad, adentro de los autos... hay personas. Como vemos en la imagen, la idea sería que nos acostumbramos tanto a la tecnología que nos convertimos en parte de ella, mimentizándonos con las máquinas.


Finalmente, la otra hipótesis es que se trata de un mundo paralelo creado a imagen y semejanza de los autos, por eso, como vemos en la foto que ilustra esta nota, en el juzgado hay una imagen estilo religiosa de una fábrica, como si se tratara de la creación, de un dios máquina.
Afortunadamente, la gente de Pixar se tomó las cosas en serio y consultados nuevamente por Jalopnik, explicaron de qué se trata. Y sí, su respuesta fue la más lógica: Cars es una película de ficción, apuntada al entretenimiento, por lo que lo mejor es no pensar tanto y disfrutarla.

Fuente: Noticias.autocosmos.cl

El equipo de la película no se ha planteado cuantos años tiene exactamente la heroína el dia que Stever Trevor (Chris Pine) llega a su vida. Según sus palabras, Diana Prince tendría 800 años durante Wonder Woman y 900 durante Batman v Superman. Los fanáticos de DC tendrán la oportunidad de ver a este personaje con ambas edades de nuevo, pues, después de su cinta en solitario, Gadot volverá como la Mujer Maravilla el 17 de noviembre en Liga de la Justicia.La Mujer Maravilla apareció luchando por primera vez en el Universo Cinematográfico de DC durante los hechos de Batman v Superman: El amanecer de la Justicia. Esa película muestra como el personaje de Gal Gadot ayuda a ambos superhéroes en la época actual, mientras que los acontecimientos de Wonder Woman tienen lugar durante la Primera Guerra Mundial. Si la protagonista es igual de joven en ambas historias, ¿cuál es la edad exacta de Diana Prince?

Cabe recordar que, antes de encontrarse con Bruce Wayne (Ben Affleck) y Clark Kent (Henry Cavill), el primero de ellos buscó a la superheroína dentro de los archivos secretos de su ordenador. Los espectadores pudieron ver que aparecía en una fotografía tomada entre 1914 y 1919 para después comprobar que mantiene el mismo aspecto en la actualidad. CinemaBlend ha intentado resolver este misterio acudiendo directamente a la fuente principal: la cineasta Patty Jenkins.

Realmente creo que es una niña, pero probablemente tenga unos 800 años. Dios mío, ya he tenido esta conversación. La verdad es que siempre decía que esta era la historia de cómo pasa la mayoría de edad. Cómo se está haciendo mayor y cuánto tiempo invierte en estas lecciones. Bueno, eso llevaría muchísimo tiempo, pero no sabemos cuanto pasa hasta el momento en el que finalmente siente esa explosión de energía y aparece Steve. Si estiras ese momento durante un largo período de tiempo, así es como envejece.


El equipo de la película no se ha planteado cuantos años tiene exactamente la heroína el dia que Stever Trevor (Chris Pine) llega a su vida. Según sus palabras, Diana Prince tendría 800 años durante Wonder Woman y 900 durante Batman v Superman. Los fanáticos de DC tendrán la oportunidad de ver a este personaje con ambas edades de nuevo, pues, después de su cinta en solitario, Gadot volverá como la Mujer Maravilla el 17 de noviembre en Liga de la Justicia.

 

Jueves, 25 Mayo 2017 05:05

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

Escrito por


Las sagas provocan tanto el placer de volver a sumergirnos en un mundo querido y conocido como una incómoda sensación de déjà vu. Si de por sí en cine la sorpresa, por estos tiempos, es un bien escaso, cuando hablamos de la quinta película de una franquicia -horrenda pero inevitable palabra para describir a esta clase de productos-, disipar el olor a receta conocida es casi imposible. Dicho esto, hay que agregar que, si bien La venganza de Salazar no tiene mucho de novedoso, es una garantía de entretenimiento, merced a un guión aceptable, un Jack Sparrow (Johnny Depp) con la gracia intacta y a una gran contrafigura, el espectral capitán Salazar, encarnado por ese especialista en villanos llamado Javier Bardem.

La clave -no sólo de esta película, sino de toda la saga- es el desparpajo, la falta de solemnidad. Hace catorce años, Piratas del Caribe recuperó la pasión por un subgénero –las historias de piratas- que había caído en desgracia, con una fórmula que contenía equilibrados porcentajes de aventura y comedia. Depp, que en varios de sus últimos trabajos se transformó en una irritante caricatura de sí mismo, fue el hombre ideal para sacar adelante a este pirata borrachín, mujeriego y, casi por accidente, también heroico. Y sigue siéndolo.

Hay una buena mezcla entre los personajes conocidos y los nuevos. Está el Capitán Héctor Barbossa (Geoffrey Rush), con su ambivalencia entre estar del lado de los buenos o el de los malos; dos de los fieles laderos de piratas catrascas de Sparrow; y también reaparece, fugazmente, Will Turner (Orlando Bloom). Hay una nueva pareja de jóvenes en apuros, pero la mejor incorporación, quedó dicho, es el temible Salazar, a cargo de un Bardem que le da un toque humorístico sin dejar, aliado a los efectos especiales, de dar miedo .

El argumento se ramifica en varias direcciones, algunas más forzadas que otras, pero dentro de todo bastante bien sostenidas (lógicamente, todos los caminos conducen a Sparrow), con unos cuantos chistes que valen la pena (el bolo de Paul McCartney no se cuenta entre ellos). Se notan los más de 350 milllones de dólares del presupuesto para hacer lucir visualmente el conjunto, aunque hay algunos tramos, sobre todo de las escenas finales, que no están a la altura del resto. Pero esta es la más corta de todas las entregas, y se agradece: las dos horas pasan volando. Misión cumplida.

Jueves, 11 Mayo 2017 04:21

Día del Atentado

Escrito por

Una vez transcurrido un tiempo y capturados los responsables, era de esperarse que algún productor echara a andar una película sobre el atentado terrorista que tuvo lugar durante la Maratón de Boston, el 15 de abril de 2013. Así ha sucedido con diversos eventos de ese tipo que, aunque dolorosos o quizá por eso mismo, se convierten en historias muy atractivas para ser llevadas al cine o la televisión.

El actor, productor, escritor y director Peter Berg se
reúne por tercera ocasión con Mark Wahlberg, después de El Sobreviviente, de 2013, y Horizonte Profundo, de 2016, para contar una historia motivadora, muy en su estilo de fórmula cinematográfica en estos temas de tragedias en las que la condición humana es puesta a prueba.

Berg coescribe con varios guionistas el argumento de Día del atentado (Patriots Day, Estados Unidos, 2017), basándose en el libro Boston Strong, de Casey Sherman y Dave Wedge.

La estructura es la misma de estos dramas y básicamente se forma de dos etapas: introduce a los personajes principales, los buenos y los malos, para que vayamos sintiendo simpatía o rechazo por ellos, y establece el contexto en el que sucederán los acontecimientos, después se deja que todo fluya, y aquí fluye bien.

Berg añade un factor atractivo en su película, pues no se queda en el momento de las dos explosiones, los muertos, heridos, destrozos, sino que le dedica casi el 70 por ciento del metraje a la reacción de los habitantes de la ciudad de Boston y, particularmente, rinde un homenaje a los elementos de la policía que emprendieron una cacería frontal para capturar a los terroristas.

La historia se convierte entonces en un buen thriller con mucho suspenso y momentos de acción muy logrados. Tiene un ritmo constante y a nivel técnico es impecable, tanto que podría ser fría, pero tiene un cuadro de actores muy bien dirigidos que la salvan, porque evitan que el relato se sienta distanciado y la hacen una película que nos mantiene interesados de principio a fin.

Parte de los personajes son ficticios, como el sargento Tommy Saunders que está armado, combinando a dos policías reales que trabajaron en las labores de rescate y después la persecución de los terroristas.

Saunders es una buena representación del típico policía norteamericano, puede haber miles como él. Está interpretado por Mark Wahlberg, quien es muy intenso y convincente en este tipo de roles.

Los personajes reales tienen particular parecido con los actores que los encarnan: John Goodman es Ed Davis, el entonces comisionado de Policía de Boston, J. K. Simmons es el sargento de la Policía de Watertown, Jeffrey Pugliese; Kevin Bacon es el agente del FBI Richard DesLauriers.

Día del atentado es todo un canto a la ciudad de Boston, sus habitantes, autoridades y cuerpo de policía. Las explosiones cobraron las vidas de tres personas, entre ellas un niño de ocho años, y los terroristas en su huida asesinaron a sangre fría a un policía. Quedaron decenas de heridos con historias de vida que contar a los que seguramente les harán su película.

Es recomendable.

Fuente: Excelsior 2017

Página 1 de 6

Aviso Cineart niños miércoles

cumpleaños.jpg

publicidad-de-sala